Colorimetría en la coloración capilar
La colorimetría es la base técnica que permite comprender cómo interactúan los tonos y matices en el cabello. A través de la rosa cromática, se definen estrategias para lograr resultados armónicos, intensos o correctivos en la coloración.
¿Qué es la colorimetría?
La colorimetría es la ciencia que estudia los colores, sus combinaciones y efectos visuales. En el ámbito capilar, es la herramienta que guía a los profesionales para elegir y mezclar tonos, garantizando un resultado estético y saludable.
La rosa cromática
La rosa cromática está compuesta por colores primarios, secundarios y terciarios. Estos se disponen en un círculo que muestra sus relaciones y contrastes. Gracias a ella es posible identificar:
- Colores complementarios: tonos opuestos que se neutralizan (ejemplo: naranja y azul).
- Colores análogos: tonos cercanos que armonizan entre sí.
- Tonos cálidos y fríos: determinantes para resaltar o suavizar facciones.
Aplicaciones en coloración capilar
En la práctica profesional, la colorimetría se utiliza para:
- Neutralizar reflejos no deseados: por ejemplo, corregir un tono anaranjado con pigmentos azulados.
- Intensificar tonos: usando colores vecinos en la rueda para enriquecer el resultado.
- Crear efectos personalizados: como mechas, balayage o fantasía, manteniendo el equilibrio visual.
- Diagnóstico previo: evaluar base natural, color actual y pigmentación para elegir la fórmula correcta.
Importancia de la técnica
Un buen manejo de la colorimetría evita resultados indeseados y daños capilares. Además, permite al estilista potenciar la identidad y personalidad del cliente, ya sea con looks discretos, sofisticados o atrevidos.
*Este artículo tiene fines educativos y explica cómo la colorimetría es aplicada a la coloración profesional del cabello.


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